
Historia

La historia más conocida de Suances, como la de la mayoría de los pueblos de España, es la del siglo XX y finales del XIX. Hay algún que otro libro que habla en profundidad de esta etapa, que en esta sección se describe por encima.
Suances formaba parte de la comarca del antiguo valle de la Marina. Su situación estratégica y las huellas romanas encontradas junto a la iglesia refuerzan su identificación como el «Portus Blendium», nombre romano de esta villa marinera, pues por su ría salía el mineral —blenda— que se extraía en las minas cercanas. Hoy ese ajetreo minero y comercial no existe, y la villa vive del empleo en la industria próxima, del turismo y, en menor medida, de la pesca.
Suances fue la vía de penetración más importante de la costa cantábrica, famosa por su armada y con un gran movimiento comercial. Prueba de ello son las defensas costeras del Torco, del siglo XVII, situadas junto al faro de Suances y hoy rehabilitadas como sala de exposiciones y sede de la Universidad de Verano de Medio Ambiente.
En siglos anteriores todo Suances era playa y arena hasta donde empieza el desnivel de la montaña.

La historia con mayor documentación se remonta a 1878, cuando la Real Compañía Asturiana de Minas construyó el malecón como dique de encauzamiento y canalización de la ría, para que pudieran entrar los buques de más calado hasta donde actualmente está la Asturiana de Zinc, S.A., justo detrás de la masera de Cortiguera. Este encauzamiento hizo que Suances creciera y le comiera terreno al mar, ya que antiguamente toda la costa de la ribera de Suances era una única playa enorme, de más de 3 kilómetros, que el dique partió al medio.
Así pues, en siglos anteriores todo Suances era playa y arena hasta donde empieza el desnivel de la montaña. Esta construcción, que se interna unos 50 metros en el mar, cambió el fondo del mar y de la ría, convirtiendo la antigua playa en un lugar perfecto para construir. Las primeras casas datan de 1880.

Más antiguamente sabemos de una construcción —una torre de defensa— que data de 1403, realizada por Don Diego Hurtado de Mendoza. La torre aún existe, en ruinas; fue finalizada en 1437, rodeada de muralla al completo, y sirvió de defensa del puerto de Suances frente a la villa de Santander, que atacaba el puerto porque su cuota de mercado bajaba en demasía al existir otro puerto más asequible.
Más reciente, pero a la vez antiguo, es el castillo que se alza sobre la playa de Los Locos, que data de 1904 y fue construido por Don Florencio Ceruti y Castañeda, alcalde de Torrelavega entre 1901 y 1906. Con la última piedra del castillo de Ceruti comenzaba una etapa diferente y extraordinariamente vigorosa en la explotación veraniega de Suances.


